Primero Tigre vive

Y Tigre vivó

Muchos eligieron vivir en tigre.

Y Tigre fue más

Fue más de esas cosas que necesitábamos

Más que nunca.

Y hubo más Tigre para el

Camino de los Remeros

Y hubo más remeros.

Y hubo más turismo.

Porque hubo más turistas.

De acá, y de allá y de más allá.

 

Y empezó a haber más orgullo.

Y empezó a haber más cuidado.

Y más cámaras.

Y más tranquilidad.

Se empezó a notar el desarrollo.

Con más fuentes, con más verde,

con más barrios, con más calles, con más luces.

Esas que hacen que Tigre brille

Y viva.

Pero un Tigre, como el río,

elige no detenerse.

Y va por más.

Como la gestión que cada Tigre

Hace todos los días.

Trabajando, estudiando, cuidando,

educando, entreteniendo.

Y más…

Descubriendo, escuchando, atendiendo,

pintando, nadando, curando.

Y más…

Previniendo, construyendo, proyectando,

disfrutando, corriendo, caminando,

remando, cantando, jugando.

 

Y más y tanto más

Que termina siendo un lugar mejor.

Porque un día, no hace mucho,

se atrevió a soñar.

 

A vos te digo, Tigre:

¿Vamos por más?